Un monolito de teselas, obra de Estefanía Sanz, conmemora los cien años de título de ciudad de Puertollano a los pies de la emblemática Casa de Baños, que se ha descubierto en el transcurso de un acto al que han asistido representantes de diversos colectivos, empresas, Fuerzas de Seguridad del Estado, centros educativos y discapacidad.
Un monolito que para el alcalde, Miguel Ángel Ruiz, será un recuerdo permanente de lo que hemos sido y un impulso firme para todo lo que está por construirse y que refleja cien años de evolución, trabajo, progreso y de transformación de un Puertollano “que es su gente, su historia y sobre todo su capacidad de reinventarse”.
El alcalde afirmó que este es un día muy especial para Puertollano, ya que este monolito viene a rubricar de manera simbólica y visible los cien años desde que recibió el título de ciudad, en el mismo punto que bajo tierra se guarda la capsula del tiempo desde el pasado 10 de junio. En el espacio cargado de memoria y significado de la Casa de Baños, que acompañó aquellos años decisivos y convulsos de la minería descubiertas poco antes y fue clave para alcanzar ese merecido reconocimiento.

Suma de talento y creatividad
El alcalde agradeció a los artífices de este monolito, como José Antonio Sánchez, Javier Valdivia, autor del logotipo, y a la artista Estefanía Sanz, por la suma de talento, sensibilidad y creatividad que han puesto en el cuidado y diseño que han puesto en este mosaico. “Una obra que consigue algo nada fácil, que es transformar en arte los cien años de historia, esfuerzo y vida que atesora Puertollano”.
Con este monolito, dijo Ruiz, “queremos dejar constancia de un año inolvidable para todos, el año en el que Puertollano han cumplido cien años con el título de ciudad”.
Según manifestó el alcalde este día se inicia un nuevo hito en este camino, pero aún nos queda recorrido hasta completar el 10 de junio con la organización de actividades, que permita reconocer el progreso de nuestra ciudad en esta primera centuria de vida urbana”.
Para Ruiz, estos primeros cien años se cumplen a las puertas de un nuevo tiempo en el que el futuro de Puertollano aún está por escribirse, pero que afrontamos un ilusión, con absoluta responsabilidad y con total compromiso. “Seguiremos trabajando para que nuestra ciudad continúe avanzando, manteniendo la senda del progreso que nos traído hasta aquí y si es posible superándola”.
Un acto emotivo que ha contado con la interpretación de un monólogo de Pedro Rodado, como viejo minero que recordaba lo que fue Puertollano y hacía donde camina.

Un monolito de teselas
Estefanía Sanz reconoció que para una artista es muy importante que una obra suya forme parte del patrimonio de la ciudad en la que nació. “Esto es para vosotros, que es para nosotros”, apuntó.
Sanz desveló que para hacer realidad este trabajo ha tomado como referencia al logotipo del centenario, pero con una labor artesana y artística en la distribución de las teselas. “El fondo es más geométrico y en la parte amarilla he hecho como un patrón con unos círculos rodeados de triángulos”.

Un homenaje de una generación “privilegiada”
El concejal de cultura y festejos, Juan Sebastián López Berdonces, señaló que este es un homenaje a estos cien años desde una generación que calificó de privilegiada, que agradece y conmemora todo lo que se ha hecho gracias al esfuerzo ímprobo podemos disfrutar.
“Nosotros no hemos tenido que estar bajando la tierra picando, ni estar en la construcción del complejo petroquímico y ni siquiera hemos sembrado estos árboles”, por ello este monumento viene a perdurar sobre la cápsula del tiempo, “que dice qué éramos en el 2025 y que es lo queremos seguir siendo en el futuro”.
Texto íntegro del monólogo interpretado por Pedro Rodado
Ah… Puertollano. ¡Quién nos iba a decir, hace apenas unas décadas, que este pueblo nuestro, medio escondido entre cerros , iba a convertirse en lo que es hoy!
…Porque uno lo mira ahora y piensa que siempre ha sido así, bullicioso, despierto… pero no, señores. Yo he visto nacer este nuevo Puertollano con estos ojos que ya van gastados.
Dicen que los pueblos, como los hombres, tienen sus momentos de honra, y yo, Pedro Rodado , doy fe de que el nuestro vivió uno de los grandes aquel día de 1925, cuando Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII —¡Dios le guarde!— tuvo a bien proclamar Ciudad a nuestra Villa de Puertollano. ¡Vaya alboroto se formó! Bandera nueva, repiques de campanas, cohetes tronando en el cielo y hasta la banda tocando pasodobles como si el aire mismo quisiera celebrar.
“¡¡¡Ya no somos villa —decían los más viejos—, somos Ciudad, y de las que prometen!!!.”
Y prometer, ya prometíamos. Porque si algo tenía —y tiene— este rincón del Campo de Calatrava a un paso del Valle de Alcudia era empeño y coraje.
Miren…. yo recuerdo cuando todo giraba en torno a la mina. Cuando el carbón era mucho más que un mineral, cuando… ¡era el pulso mismo de la vida de este pueblo.!
Cada amanecer se podía oír el rumor de los carros y de las cuadrillas de mineros camino de los pozos (A Asdrúbal, A Argüelles, al Pozo San Julíán, al Santa María… al Pozo Norte…).
Así era cada mañana como si la tierra entera respirara hondo para dejarnos entrar.Pa trabajo duro el de la mina…. ¡Queridos jovencitos!
Fue ese carbón, negro y jodío…, el que empezó a levantar casas y barrios, edificios y comercios… y también esperanzas. Y hasta cines y salas de baile y teatros que empezaron a construirse ¡más de veinte en todo el pueblo! ¡ Y nuestro Gran Teatro….! (exclama con tono nostálgico)
Y allí… también por entonces ya estaba aquel milagro que aún hoy da vida al pueblo: la Casa de Baños, la que luego fue comisaría de policía y también sala de ensayos para la banda y museo…. . ¡Vaya revuelo que había en torno al balneario! Desde primeras horas se apelotonaba gentío venido de toda Castilla y aun de más lejos. Gente de postín y de lustre…. Gentes que hicieron famoso el Puertollano de los años veinte. Venían buscando las aguas ferruginosas de la Fuente Agria, que dicen que curan el cuerpo y alivian el alma. Servidores hay que no sé si curaban tanto, pero calor humano, charla y trato… eso sí que sobraba allí. No había día sin tertulia, ni tarde sin damas con abanico, ni caballeros presumiendo reloj de cadena.
Luego llegaron las industrias mineras que levantaron chimeneas, trajeron locomotoras, y llenaron las calles de un bullicio que antes sólo soñábamos.
Y más allá, extendiéndose como un suspiro… estaba el Egido del Paseo de San Gregorio, tan largo y tan gallardo, llevando al caminante hasta la Virgen de Gracia, protectora y madre de todos nosotros. Quien no haya paseado por ese Egido en la fresca del atardecer, no sabe lo que es sentir que el mundo se aquieta un instante.
Pero el tiempo —ese viejo capataz que nunca se detiene— siguió su curso, y Puertollano no se conformó con ser sólo ciudad minera. ¡No, señor! Igual que la tierra se transforma, también lo hace el ingenio humano.
Y ahora, miren ustedes, han pasado cien años, y este lugar que vio carbón en sus entrañas es punta de lanza en eso que llaman “transición energética”. Fábricas nuevas, tecnologías que parecen cosa de ciencia y futuro… ¡Quién me iba a decir a mí, que apenas aprendí a manejar la lámpara de carburo, que acabaría hablando de hidrógeno verde y energías limpias!
Y para dejar constancia de este salto en el tiempo, ahí está ese hermoso mosaico de Estefanía, colocado para cubrir la cápsula que guarda nuestra memoria. ¡Un mosaico que parece latir! Y yo mismo vi cómo el señor alcalde, con el porte y la solemnidad que exige la ocasión, inauguraba este año de centenario de nuestro Puertollano como ciudad , diciendo: “Aquí estamos, y aquí seguiremos”.
Porque eso es Puertollano: un puente entre el ayer del carbón y el mañana de la energía que no contamina; un lugar donde el trabajo siempre ha sido santo y seña; un pueblo que nunca se arredra, aunque sople el viento del cambio.
Y yo, que he visto esta ciudad nacer, crecer, caer y levantarse una y mil veces, les digo una cosa, señores:
Si en cien años hemos pasado de la mina a la vanguardia, en los cien que vienen… quién sabe hasta dónde llegaremos.
Galería fotográfica Ayuntamiento de Puertollano




















