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El Ayuntamiento de Puertollano instalará unos nuevos grifos de apertura y cierre en la Fuente Agria con el fin de poder controlar el caudal de agua, a la vez que se ha contratado un nuevo estudio hidrogeológico “para empezar a tomar decisiones” y tomar medidas más drásticas como la canalización para recargar el acuífero desde pozos del manantial ya localizados.

Se ha contratado un segundo estudio hidrogeológico para empezar a tomar decisiones sobre qué hacer con la fuente, que actuará en las zonas ya localizadas de existencia de agua agria, se analizará sus características. “Si encontramos ese pozo y ese lugar donde sean similares a la de la Fuente se estudiaría la posibilidad mediante canalización recargar el acuífero del agua agria”.

La Fuente vierte 2 litros por minuto, lo que supone un hectómetro cúbico de agua agria anual, el 25% del suministro anual que se trae a Puertollano desde el embalse del Montoro para el abastecimiento de la población.

El alcalde, Miguel Ángel Ruiz, ha tranquilizado a la ciudadanía e hizo una llamada a la población ante el riesgo que amenaza al símbolo más emblemático de Puertollano. “A todo puertollanero nos corre agua agria por las venas, y haremos cuanto esté en nuestra mano para que no se pierda aquello que, durante siglos, ha constituido la esencia misma de nuestra historia”.

El alcalde ha asegurado que en principio no se tapará ningún caño ante la situación actual que ha subido un poco el nivel con la intención de instalar grifos para que se pueda cortar el caudal de agua. A través del primer estudio hidrogeológico contratado en el 2025 se ha podido comprobar que el interior de la fuente hay barrica de madera y el nivel de agua en su interior desciende y no tapa totalmente alguno de los caños y por ello “sale ese gorgoteo con aire con distinto caudal”.

El nivel que se realizaron los taladros, unos están algo más altos que otros, como el que se dedica para beber en el lado sur y el resto algo más bajos, lo que permite que entre más agua.

Miguel Ángel Ruiz, alcalde

Los nuevos grifos

Los nuevos grifos serán lo más ornamentales posibles para garantizar la estética del Bien de Interés Cultural, con el objetivo de dejar de perder el caudal que se tira al alcantarillado para intentar mantener el nivel del acuífero.” Si se llegara a recuperar la capacidad se desmontarían y volver a instalarse los grifos actualmente existentes”.

El alcalde ha adelantado que también se estudian otras opciones, como bajar la rejilla actual y taladrar para instalar unos caños para situarlos unos diez a doce centímetros más abajo “cómo se ha venido haciendo históricamente en la fuente en el últimos siglo, sin tocar absolutamente nada de la estructura”.

El Ayuntamiento aguardará a qué dice al nuevo informe hidrogeológico, “que si aporta la posibilidad de aportar el acuífero se plantearía y lo haríamos. A día de hoy no tenemos esa información y sería un riesgo de coger agua de cualquier sitio y recargar un acuífero porque se podría contaminar”.

Como última medida si la fuente se quedara sin agua y como actuación de emergencia se baraja el desmontaje de toda la estructura e intervenir de manera directa en el pozo de agua agria.

“Vamos a intentar parar la pérdida de caudal y tomaremos las decisiones según vaya viniendo los acontecimientos, contra la naturaleza no podemos ir. El daño está hecho, el daño se viene haciendo durante los últimos años y no se pusieron medios. Tenemos que ir contracorriente sabiendo cual es la situación que tiene nuestra fuente”.

Efecto barrera de los edificios de las calles Numancia y Ave María

Con el estudio hidrogeológico del 2025 se ha podido comprobar que la fuente ha sufrido un cambio y un descenso del caudal, y más allá de las implicaciones del cambio climático, ha dicho el alcalde, la merma se debe al efecto barrera de la construcción de la cimentación profunda tanto de pantalla, pilotos y micropilotos en sótanos y en edificios en la zona de calles Ave María y Numancia y aledañas al Paseo de San Gregorio.

Un estudio que también ha analizado la variación de las características químicas por la mezcla del agua agria con los acuíferos superficiales, que ha hecho perder el sabor tan fuerte y singular de la bebida más apreciada de Puertollano.

La altura de los caños ha ido variando, la barrica interior de madera ha sido taladrada y hay agujeros superiores a los actuales, lo que quiere decir que el caudal ha ido bajando en los últimos años al igual que los caños para que saliera agua.

Miguel Ángel Ruiz, alcalde

Nuevo estudio para tomar decisiones

El Ayuntamiento de Puertollano ha contratado un segundo estudio hidrogeológico “para empezar a tomar decisiones sobre qué hacer con la fuente”, para actuar en las zonas ya localizadas de existencia de agua agria y analizará sus características. “Si encontramos ese pozo y ese lugar donde sean similares a la de la Fuente se estudiaría la posibilidad mediante canalización recargar el acuífero del agua agria”, ha indicado el alcalde.

Por el momento se hará un control y un seguimiento de la fuente. “Es una situación dramática para la ciudad que cada vez salga menos agua, pero hay que tener paciencia y esperar por ver la evolución porque tenemos datos de los últimos años y no voy a llegar más de tres o tres litros y medio de caudal”.

Un manantial que procede del cerro de Santa Ana

Soluciones inmediatas a la vez que continúa el estudio hidrogeológico que se va a realizar en la zona para precisar la cantidad y la calidad del agua agria que se conoce hay en algunos sitios de las calles Numancia y Ave María.

Un estudio que ha precisado que el acuífero que abastece a la Fuente Agria procede del cerro de Santa Ana a través del entorno de  la calle Ave María. Por último, se destacan las especulaciones de que el manantial tuviera su origen en el cerro de San Sebastián o en la zona de La Nava, donde hay  otro  manantial de agua agria, ha señalado Miguel Ángel Ruiz.

Descenso de caudal en los últimos años

En los últimos años  entre diciembre y enero, de manera  inexplicable se ha registrado la reducción del el caudal de agua manera acusada al llegar el invierno. El pasado jueves caían por los caños 1,55 litros por minuto y hoy manan 2,63 litros.

En enero del 2024 se bajó a  los 1,95 litros por minuto de los 2,5 litros por minuto del mes anterior. Después en febrero se recuperó a un caudal de 3,04 litros por minuto.

Prácticamente la misma situación se dio entre noviembre y diciembre del 2024, que pasó de 4,13 l/minuto a los 1,73 l/m, si bien un mes más tarde, en enero, se recuperó hasta los 3,62 l / min.

El alcalde subrayó que es evidente la reducción paulatina del caudal se produce por el progresivo paso del tiempo, como evidencian los estudios de los últimos diez años.  Desde hace dos años los picos más bajos están en menos de 2 litros por minuto.

El nivel de agua está al límite o por debajo de la salida de los grifos, apuntó Ruiz, y si cae menos caudal es porque el nivel de agua apenas llega  al agujero de cada uno de los grifos, que no están al mismo nivel, ya que hay unos milímetros de diferencia, y ello hace que caiga más agua por unos que por otros.

Miguel Ángel Ruiz afirmó que se ha podido comprobar que en la historia de la Fuente Agria, los grifos estaban más altos  de lo que están en la actualidad, lo que evidencia que se han tenido que adaptar los agujeros según el caudal del manantial ha bajado con los años.

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