El Ayuntamiento de Puertollano destinará 10.000 euros a actuaciones encaminadas a mantener el nivel hídrico y la calidad del agua de la Fuente Agria, con el objetivo de garantizar la continuidad en el tiempo del caudal necesario que alimenta este emblemático manantial.
Una monitorización con la que controlar la calidad del agua de la Fuente Agria, medir parámetros como PH, conductividad, temperatura y turbidez cada 2 minutos y que enviará datos dos veces al día.
El alcalde, Miguel Ángel Ruiz, ha anunciado que una de las principales intervenciones consistirá en la sustitución de los actuales grifos y la reposición de las piezas necesarias para mejorar su funcionamiento.
Tras estudiar distintas alternativas, los técnicos municipales han concluido que se mantendrá el diseño actual de los caños. Para ello, se cortará el tubo existente y se instalará una válvula esférica en el tramo horizontal, lo que permitirá regular la apertura y el cierre del paso de agua.
Ruiz ha subrayado que la tipología de los caños no cambiará y que la decisión de mantenerlos abiertos o cerrados dependerá de la evolución del caudal. El objetivo es que el cubeto interior alcance la altura necesaria para facilitar y agilizar el llenado de botellas por parte de los usuarios.
«Serán unos grifos iguales a los actuales», ha explicado el alcalde. «Podrán permanecer abiertos si el caudal se mantiene estable o cerrarse temporalmente para elevar el nivel del agua y hacer más cómodo el llenado de botellas».

El regidor ha asegurado que esta actuación no afectará a las características organolépticas del agua agria. Además, ha señalado que ya se han realizado pruebas con agua estancada y que existen ejemplos similares en los manantiales de Valenzuela y Granátula de Calatrava, donde las fuentes cuentan con grifos convencionales «como los que podemos tener en cualquier patio de nuestra casa».
Una decisión «valiente, pero no arriesgada»
Miguel Ángel Ruiz ha defendido la medida como una decisión «valiente, pero no arriesgada» por parte del equipo de gobierno.
«No vamos a afectar en absoluto a la Fuente Agria», ha afirmado. «Los ciudadanos pueden estar tranquilos. No vamos a realizar ninguna intervención que perjudique nuestro manantial».
El alcalde ha reconocido que el caudal se ha recuperado en los últimos meses, aunque ha recordado la situación vivida en enero, cuando algunos de los grifos apenas goteaban.
«Nadie se planteaba entonces que no hiciéramos nada», ha señalado, justificando así la necesidad de adoptar medidas que contribuyan a preservar el funcionamiento y el aprovechamiento de la Fuente Agria a largo plazo.
Más actuaciones de mejora
Además están previstas más actuaciones en el bien de interés cultural de la Fuente Agria, como el cambio de las rejillas de fundición por unas nuevas plataformas para dirigir el agua donde apoyamos las botellas.
A ello se sumará la limpieza de las escaleras, instalación de un equipo autónomo para monitorización del control de la calidad, que permite conocer la cantidad de agua que sale de la fuente, así como la colocación de paneles informativos musealizados, sobre el origen y características del agua.
Tras los informes técnicos realizado se conoce con exactitud la localización del pozo de agua agria con las mismas propiedades de la que sale de la fuente, a la vez que continúa el estudio del venero. En caso que la fuente se quedara sin agua se baraja como última opción buscar el agua en ese pozo e instalar una tubería hasta la fuente, “aunque a día de hoy no se plantea”, ha señalado el alcalde.

