Una exposición fotográfica “La huella del carbonífero en Puertollano” de Pilar García Manzanares muestra a través de 45 fotografías en el Museo Cristina García Rodero una visión personal del registro geológico y paleontológico de la cuenca minera de la ciudad.
Una muestra que llega a través de la cátedra del carbonífero de la Uned y el Ayuntamiento de Puertollano que describe las estructuras de las rocas y las morfologías de los fósiles. Elementos que nos guían en el conocimiento de cómo era la Tierra y la vida más allá de 300 millones de años, cuando este territorio era un gran estuario marino.
Un acto al que asistió el alcalde, Miguel Ángel Ruiz; el concejal de cultura, Juan Sebastián López Berdonces; director de la cátedra de la Uned para la divulgación del patrimonio del carbonífero, Francisco Ojeda; el investigador, Rodrigo Soler, así como numeroso público.
El concejal de Cultura, Juan Sebastián López Berdonces, destacó durante la inauguración , el valor excepcional de este periodo geológico, al que definió como “una joya de 300 millones de años condensada en imágenes que ahora habitan las paredes del Museo”.
Berdonces subrayó también la singularidad del espacio expositivo, calificándolo como “un auténtico lujo para cualquier fotógrafo”, tanto por su relevancia simbólica —al llevar el nombre de Cristina García Rodero— como por la calidad arquitectónica y funcional de la sala, concebida para realzar el valor de las obras que alberga.
La muestra se encuentra ubicada en la sala contigua, compartiendo espacio con la exposición conmemorativa del centenario, lo que permite al visitante realizar un recorrido complementario. En este sentido, el concejal destacó que esta propuesta “constituye la manera más fácil, gráfica y estética de contemplar y comprender una de las grandes joyas de la paleontología, la paleobotánica y la geología a nivel mundial”.

Una exposición que servirá de introducción del patrimonio de Puertollano
La exposición invita así a descubrir, a través de la mirada artística de García Manzanares, un legado natural de incalculable valor científico y patrimonial.
Francisco Ojeda, director de la cátedra de la Uned del carbonífero, afirmó quede el punto científico el carbonífero es una joya, y las publicaciones y el material así lo respaldan, “pero tenemos la sensación de que hay que sacarla del contexto en el que está, como una visita in situ al monumento natural, que permite contextualizarlo de una manera distinta o al museo de la minería en el que se intenta trasladar el conocimiento científico de lo que se extrae de una manera didáctica.
Para Ojeda el resultado de la exposición es magnífico, tenemos piedras, lugares del carbonífero y de las minas, muestras de rocas que no son especialmente espectaculares pero tratadas así por Pilar García Manzanares una relación emocional.

Geología y minería
Por ello esta exposición servirá de introducción y presentación del patrimonio de Puertollano asociado a la paleontología y a la minería.
Una muestra que nos adentra en el carbonífero a través dos bloques, la geología y la paleontología por un lado y su consecuencia en la minería que ha marcado el último siglo de Puertollano.
La minería y el carbonífero forma parte de la identidad social y económica de la ciudad y ha condicionado el presente y lo que será el futuro, ha explicado la fotógrafa Pilar García Manzanares.

Rocas, estratos, fósiles
Medio centenar de fotografías que es el resultado de año y medio de trabajo en distintas épocas del año en el monumento natural del carbonífero, en la antigua mina La Extranjera, y después de captar infinidad rocas, estratos, fósiles y huellas de las que allí aparecen y sobre desarrolla su labor equipo científico que se adentra en el pasado más antiguo de la ciudad.
Instantáneas con las que descubrir detalles a veces inadvertidos para el gran público, que están ahí a escasos metros de Puertollano y que cuando se ven resultan increíbles, porque a veces no se valora lo que más cerca se tiene.


Un entorno minero desapercibido
García Manzanares ha tenido como reto mostrar el pasado pero a la vez el más reciente, el de los paisajes mineros, que dan lugar a imágenes bastante interesantes y a veces por habituales “nos pasan desapercibidas porque estamos acostumbrados a ver las escombreras y restos de castilletes, pero quizás para los que somos de aquí porque nos resulta nos pasan tan desapercibidas y que nos dan una imagen que forma parte de nuestra identidad”.










